Hay muchos recuerdos escondidos, cada vez hay más tinta gastada, más sueños reducidos a palabras. Estos recuerdos se mezclan dentro de hojas y allí esperan a pasar su eternidad. Bienvenidos a la mía. - Meg Sternworth.
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jueves, 22 de octubre de 2015

# 81.

Ella apreciaba la franqueza, el corazón abierto, el carácter impaciente antes que nada. El calor y el entusiasmo aún la cautivaban. Ella sentía que podía confiar mucho más en la sinceridad de aquellos que en alguna ocasión podían decir alguna cosa descuidada o alguna ligereza, que en aquellos cuya presencia de ánimo jamás sufría alteraciones, cuya lengua jamás se deslizaba.

-Persuasión. Jane Austen.-

martes, 8 de septiembre de 2015

# 80.

—Las historias han cambiado, mi querido muchacho —dice el hombre del traje gris, con un tono de voz imperceptiblemente triste—. Ya no hay batallas que enfrenten al bien y al mal, ni monstruos a los que matar, ni doncellas a las que rescatar. Por lo que yo sé, la mayoría de las doncellas son perfectamente capaces de rescatarse a sí mismas o, por lo menos, lo son las que valen algo. Ya no existen los cuentos sencillos acerca de búsquedas y bestias, los cuentos con final feliz. Las búsquedas ya no terminan en un objetivo claro, ni tampoco el camino a seguir lo tiene. Las bestias adoptan distintas formas y ya no es fácil reconocerlas como tales. Y, en realidad, los finales no existen, ni felices ni de cualquier otra clase. Las cosas se prolongan, se superponen y se vuelven borrosas: tu historia es parte de la historia de tu hermana, que es parte de otras muchas historias, y no hay forma de saber adónde nos conduce ninguna de ellas. El bien y el mal son ahora bastante más complicados: ya no es cuestión de una princesa y un dragón, o de un lobo y una niña vestida de rojo. Y… ¿acaso no es el dragón el protagonista de su propia historia? ¿Acaso no se comporta el lobo como se le presupone? Aunque tal vez sólo haya un lobo que llegue al extremo de disfrazarse de abuelita para jugar con su presa. 

-El circo de la noche. Erin Morgenstern.-

lunes, 1 de junio de 2015

# 79.

A veces es una mera cuestión de tiempo. Hay que encontrar a la persona adecuada en el momento oportuno.

-El pequeño ladrón de sombras. Marc Levy.-

viernes, 27 de marzo de 2015

# 78.

Y es que en el mundo existen dos clases de personas: las que prefieren la tristeza en compañía y las que prefieren la tristeza en soledad.


-La historia del amor. Nicole Krauss.-

viernes, 20 de marzo de 2015

# 77.

Durante el camino, el miedo y la duda rivalizan con el deseo. Jamás hubiera creído que es tan complicado mantener a nuestro lado a la persona que más queremos y deseamos en el mundo.

-La mecánica del corazón. Mathias Malzieu.-

lunes, 9 de marzo de 2015

# 76.

A menudo la estupidez se confunde con la valentía.

-La emperatriz de los etéreos. Laura Gallego.-

lunes, 2 de marzo de 2015

# 75.

—No te equivoques, Julia, la vida no se vive en recuerdos que se confunden con anhelos. La felicidad necesita algunas certezas, por pequeñas que sean. Ahora te corresponde a ti, y sólo a ti, elegir. Yo ya no estaré aquí para decidir por ti, y de hecho hace ya mucho tiempo que no lo hago. Pero cuidado con la soledad, es una compañía peligrosa.

-Las cosas que no nos dijimos. Marc Levy.-

lunes, 23 de febrero de 2015

# 74.

A veces nos derrumbamos hasta tal punto que incluso la idea de la felicidad nos asusta. Los ojos del corazón se acostumbran a la oscuridad e incluso la luz más suave se vuelve cegadora.

-El beso más pequeño. Mathias Malzieu.-

lunes, 22 de diciembre de 2014

# 73.

La vida es maravillosa, Arthur; nos damos cuenta cuando se retira de puntillas, pero se saborea con el apetito de todos los días.

-Ojalá fuera cierto. Marc Levy.-

lunes, 15 de diciembre de 2014

# 72.

—Nunca se me había ocurrido prestar atención a todos esos detalles al cruzar una calle.
—Yo siempre he tenido pasión por los detalles, por los pequeños acontecimientos, casi invisibles, que hay a nuestro alrededor. Observar a la gente te enseña muchas cosas.

-La química secreta de los encuentros. Marc Levy.-

lunes, 8 de diciembre de 2014

# 71.

Somos todos los fragmentos de lo que recordamos. Tenemos en nuestro interior las esperanzas y los temores de aquellos que nos aman. Mientras haya amor y memoria, no existe la auténtica pérdida.

-Ciudad de fuego celestial. Cassandra Clare.-

lunes, 1 de diciembre de 2014

# 70.

Los ángeles son, fundamentalmente, observadores. Se comportan con los humanos como padres que pretenden educar a sus hijos, convencidos de que saben qué es lo mejor para ellos. Sólo que los padres intervienen cuando hay problemas, y los ángeles no. Nunca actúan para cambiar el presente, sino para tratar de mejorar el futuro.

-Alas de fuego. Laura Gallego.-

lunes, 24 de noviembre de 2014

# 69.

Ellos no hablaban de la realidad. Sus días se llenaban en cambio de juegos triviales y de no menos triviales conversaciones. No había que tomarse nada en serio. Así podían fingir que eran invulnerables, invencibles, inaccesibles. Por sí solos, no eran nada. Juntos, eran “los tres mosqueteros”.

-La princesa de hielo. Camilla Läckberg.-

lunes, 17 de noviembre de 2014

# 68.

Me dio un beso en la frente y me abrazó con más fuerza, como cuando uno se aferra a algo de lo que no quiere separarse jamás, pero que sabe que tarde o temprano ya no estará.

-Enamorada de mi profesor. Susan Lawrence.-

lunes, 10 de noviembre de 2014

# 67.

Qué error fue pensar que era alguien distinto, como pensar que las áreas verdes te convierten en una vista hermosa, que el que te besen te transforma en alguien a quien apetece besar, que sentir calor te convierte en café, que el que te gusten las películas te convierte en director. Qué absolutamente erróneo es pensar que es de otra forma, que una caja de basura es un tesoro, que un chico que sonríe es sincero, que un momento agradable es una vida mejor. No es espantoso pensar así, una niña regordeta en un salón que sueña con bailarinas, una chica en la cama que sueña con Nunca a la luz de las vela, una loca que piensa que la quieren…

-Y por eso rompimos. Daniel Handler.-

lunes, 3 de noviembre de 2014

# 66.

La vio marchar por la sala de entrenamiento y tuvo la sensación de que a cada paso que daba se iba abriendo un abismo insalvable entre ellos.
Yade bajó la cabeza, aplastado por el peso de sus ilusiones rotas.
Qué ironía.

Había creído que estar allí significaba poder estar cerca de ella, pero acababa de comprender que era todo lo contrario. Ni siquiera los años que habían estado separados, la había sentido tan lejos.

-Monstruo busca monstruo. Diana F. Dévora.- 

lunes, 27 de octubre de 2014

# 65.

Puedes pensar que el pasado tiene algo que decirte. Puedes pensar que deberías escuchar, esforzarte por distinguir susurros, que deberías hacer lo imposible, inclinarte para escuchar la voz que murmura desde el suelo, desde los lugares muertos. Puede que pienses que ahí vas a encontrar algo, algo que comprender o a lo que encontrar un sentido.
Pero yo sé la verdad. La conozco de las noches de frialdad. Sé que el pasado va a tirar de ti hacia abajo y hacia atrás, que te va a engañar con el susurro del viento y los gemidos de los árboles, que te va a impulsar a descifrar lo que no entiendes, a recomponer lo que estaba roto. No hay esperanza. El pasado no es más que un lastre. Se instala en tu interior como una piedra.
Hazme caso. Si oyes que el pasado te habla, si sientes que tira de tu espalda y que te pasa los dedos por la columna, lo mejor que puedes hacer, lo único, es correr.

-Delirium. Lauren Oliver.-

lunes, 20 de octubre de 2014

# 64.

Cadmo enseñó a los griegos el arte de escribir, ese arte del que ha dicho un poeta: que pinta la palabra y habla a los ojos, da color y cuerpo al pensamiento.

-La mitología contada a los niños. Fernan Caballero.-

lunes, 13 de octubre de 2014

# 63.

—Quería darte las gracias.
—¿Por qué?
Tras una pausa, Camryn contesta:
—Por todo: por hacerme meter tu ropa en la bolsa de cualquier manera en lugar de doblarla y por bajar la música en el coche para que no me despertara o por cantar canciones de pasas. —Ladea la cabeza y yo hago lo mismo. Entonces me mira a los ojos y añade—: Y por hacerme sentir viva.

-Nadie como tú. J.A.Redmerski.-

lunes, 6 de octubre de 2014

# 62.

Todos olvidamos, y por conveniencia, pagarnos nosotros nuestras propias deudas. Si nos proponemos algo con pasión veremos que muere pasado el ardor; pues, cuando es violenta, la pena o la dicha en sus propios actos se mata a sí misma.

-Hamlet. William Shakespeare.-